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El castillo de Neuschwanstein por dentro… ¿merece la pena?

Si hiciéramos un ranking de las preguntas más repetidas por los viajeros que llegan a Múnich y desean visitar Neuschwanstein, entre las tres primeras estaría seguro la de si merece la pena entrar al castillo del Rey Loco. En este post recorremos el castillo de Neuschwanstein por dentro y, para que dejes de dudar, te descubrimos lo más destacado. ¡Cuidado, spoiler!

Dormitorio de Luis II en Neuschwanstein. /BAYERISCHE SCHLÖSSERVERWALTUNG

Introducción: qué es Neuschwanstein

El castillo de Neuschwanstein es una de las atracciones turísticas más visitadas de toda Alemania: casi 1,5 millones de turistas llegan cada año a este palacio de ensueño construido por el rey Luis II de Baviera, más conocido como el Rey Loco. Rodeado por el extraordinario entorno natural de los Alpes, Neuschwanstein se encuentra a unos 125 km de la ciudad de Múnich y es una de las joyas culturales de Baviera.

Luis II de Baviera, convertido en rey con solo 18 años, creció fascinado por las sagas alemanas de héroes y caballeros medievales que leía y escuchaba desde niño. En ellas encontró la inspiración para proyectar años más tarde el palacio y decorar el interior de Neuschwanstein.

Neuschwanstein desde el mirador del Puente de María. /@miguel_lopez

La obra arquitectónica de Neuschwanstein se inició en 1869, su construcción se alargó durante casi 20 años y, a la muerte de Luis II, quedó sin finalizar. Fue el primer y más especial palacio erigido por el Rey Loco y se convirtió en un lugar de resguardo y cobijo para un monarca que con el tiempo fue alejándose de su pueblo, más interesado en la literatura, la música y la arquitectura que en la política. Si te interesa leer más sobre el personaje, no te pierdas la historia de este singular rey de cuento

Neuschwanstein tiene el aspecto exterior de una fortaleza medieval y dicen que inspiró el castillo de la Bella Durmiente de Disney, pero… ¿merece la pena entrar en el castillo del Rey Loco?

El interior de Neuschwanstein

Antes de recorrer las principales salas del castillo, debes saber que la visita interior se realiza en grupo y de forma guiada, no se puede entrar por libre. El recorrido se hace a pie y acompañado por una audioguía que el visitante recibe al entrar y en el idioma deseado. La visita guiada se alarga unos 35-40 minutos y recorre las salas principales del castillo:

La sala del trono

Sala del Trono en Neuschwanstein. /BAYERISCHE SCHLÖSSERVERWALTUNG

Inspirada en la iglesia de Todos los Santos de la Residencia de Múnich y en estilo bizantino, la sala del trono es la primera que se visita y es un impacto espectacular para el visitante. La decoración de la sala mezcla la simbología religiosa con personajes de culturas de la Antigüedad y es un auténtico templo dedicado a la veneración de la monarquía. En el ábside y sobre la escalera, debería haberse situado el trono del rey que nunca se llegó a colocar. Las pinturas de las paredes aquí muestran a Cristo, los 12 apóstoles y 6 reyes sagrados.

Luis II se consideraba Rey por la gracia de Dios y se veía a sí mismo como un mediador entre Dios y el mundo. Este pensamiento se refleja en la cúpula central estrellada que ilumina el suelo de mosaico, en el que está representada la tierra con sus plantas y animales. Un lujoso candelabro en forma de corona preside la estancia.

El dormitorio

En la habitación de estilo neo-gótico destaca la espectacular cama hecha de madera y vestida con seda azul, el color preferido de Luis II. La figura del cisne se repite en los originales elementos de la habitación, como el grifo del lavabo, una jarra o las bandejas para jabón y esponja. El cisne es el símbolo de la pureza cristiana y uno de los emblemas del escudo del rey. Las paredes están decoradas con los personajes de la saga de Tristán e Isolda, héroes sacados de las leyendas medievales favoritas del Rey Loco. La capilla adjunta al dormitorio tiene un pequeño altar dedicado a San Luis y las vidrieras de las ventanas están decoradas con el escudo de Luis II.

El salón

La sala de estar en forma de “L“ está dedicada a la saga de Lohengrin, el caballero del cisne, uno de los héroes medievales con el que Luis II se identificaba. El gran armario de roble, situado al lado de una de las ventanas, está decorado con escenas de poemas medievales. De nuevo, el motivo del cisne y el color azul se repiten en el mobiliario y en las filigranas de las telas de seda que adornan el salón. Al abandonar la sala, el visitante entra en un pasillo en forma de gruta artificial que conduce hasta la siguiente estancia, el despacho o estudio del rey. La gruta está inspirada en la Gruta de Venus que aparece en la leyenda de Tannhäuser. Construida por un escenógrafo, originalmente tenía una cascada iluminada por luces de colores. La gruta contiene un pequeño invernadero con grandes ventanales que ofrecen unas vistas exteriores espectaculares.

El despacho

El escritorio preside esta sala de trabajo del rey. Sobre la mesa, se pueden todavía admirar los enseres de escritura de Luis II. Aquí el rey revisaba los planos y esbozos de Neuschwanstein durante su construcción y los guardaba en el armario ubicado a la derecha del escritorio. Las paredes de la sala están decoradas con escenas de la historia del trovador Tannhäuser: desde el concurso de cantores celebrado en el castillo de Wartburg, el peregrinaje de Tanhäuser hasta Roma y su infortunado encuentro con el Papa, hasta su vida en el reino de Venus.

La sala de los cantores

La última habitación visitable se encuentra en el piso superior, es la llamada sala de los cantores. Junto con la sala del trono, es la estancia principal del castillo y el proyecto preferido de Luis II. Este espacio rememora dos de las salas del histórico castillo de Wartburg: la sala de fiestas y la sala de los cantores. En dicho castillo tuvo lugar el famoso concurso de canto relatado en la leyenda de Tannhäuser, argumento que Richard Wagner también escenificó en su ópera del mismo nombre.

La decoración interior está dedicada a la saga de Parsifal y el Santo Grial. Especialmente destacable es el techo, cubierto con artesones de madera que hacen que la habitación parezca más alta y disfrute de una acústica excelente. Los grandes candelabros en forma de corona son espectaculares. En esta estancia nunca se celebraron grandes banquetes, conciertos ni fiestas. Luis II quiso con ella rendir homenaje, una vez más, a las sagas caballerescas de la Edad Media y a los héroes de leyenda que tanto admiraba: Tannhäuser, Parsifal y Lohengrin fueron sus referentes desde sus años de juventud.

Actualmente se está realizando una profunda rehabilitación del interior del castillo que, según el calendario programado, se alargará hasta 2022. Las labores de restauración afectarán por fases prácticamente a todas las salas, así que es es posible que el visitante se encuentre con alguna estancia cubierta por andamios. Las visitas se siguen haciendo y las salas no se cierran, los andamios suelen estorbar algo la vista pero se intenta que no tapen las paredes. Durante el recorrido, es habitual encontrarse con los mismos restauradores en pleno trabajo.

Luis II, ataviado como militar. / BAYERISCHE SCHLÖSSER
Luis II, ataviado como militar. / BAYERISCHE SCHLÖSSERVERWALTUNG

Más información:

Si te animas a venir a conocer el castillo de cuento de Neuschwanstein, aquí encontrarás algunos datos más sobre cómo llegar. O si prefieres sumarte a una excursión con nosotros, escríbenos a info@bayernamedida.com.



Felizmente afincada en Múnich con su familia, Raquel es licenciada en Filología. Su trayectoria profesional ha estado siempre vinculada al mundo de la edición editorial, tanto en España como en Alemania, hasta que descubre el apasionante mundo del turismo. Se mueve con soltura por Baviera en general y Múnich en particular, donde es fácil encontrarla guiando en alguno de los palacios construidos por los Wittelsbach. Es guía oficial de Múnich y socia en Bayern a medida.

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