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Cervezas de Múnich: un gigante de seis cabezas

Seis son hoy las grandes cerveceras de Múnich, cuyas marcas son las únicas que se sirven en las carpas de Theresienwiese durante el Oktoberfest. De puertas afuera y durante el resto del año, ostentan una posición hegemónica a nivel local.

(Logotipos de las seis cerveceras de Múnich, en el Maibaum de Viktualienmarkt. /M)

Por algo será que Baviera concentra casi el 25% de la producción total de cerveza en Alemania, a su vez líder indiscutible a nivel europeo. El land más grande de los dieciséis que configuran la República Federal Alemana cuenta además con la lista de productores más extensa del país: unas 630 fábricas –sobre un total de 1.300-, la mayoría de tamaño familiar, repartidas por toda la geografía bávara.

Partiendo de esta tradición de pequeñas cervecerías, la situación en la capital de Baviera ha ido cambiando a lo largo de los últimos tiempos, al pasar de las 40 cerveceras existentes en 1840 hasta la concentración en los seis grandes grupos que han resistido al siglo XXI, a su vez integrados en su mayoría en empresas multinacionales.

Verein Münchner Brauerein
Sea como sea, los seis gigantes constituyen todavía hoy un símbolo para la ciudad de Múnich, articulados entorno a una asociación de carácter local, Verein Münchner Brauerein. A través de la misma participan conjuntamente de iniciativas de promoción como el Museo de la Cerveza y la Oktoberfest, o incluso en el mismo festival.

Augustiner, Hacker-Pschorr, Hofbräu, Löwenbräu, Paulaner y Spaten-Franziskaner. Éstas y ninguna otra fábrica de cerveza toma parte oficialmente del Oktoberfest, mientras que de puertas afuera y más allá del Wiesn, las seis marcas monopolizan igualmente –a menudo en exclusiva- la inmensa mayoría de cervecerías, restaurantes, jardines de cerveza o bares muniqueses.

Augustiner

Augustiner-Bräu Wagner KG, nombre completo de la empresa, produce la cerveza más antigua de Múnich. Nacida en 1328, supone un motivo de orgullo para parte de la ciudadanía, que ve en Augustiner no solamente la marca más antigua, sino un símbolo económico y social, al permanecer todavía bajo control de capital bávaro.

Generalmente, los consumidores jóvenes se sienten atraídos por el precio y el sabor relativamente suave de la Augustiner muniquesa, por lo que es frecuente observar a gente bebiendo sus botellines achatados mientras caminan por la calle.

En cuanto a locales, algunas de las cervecerías y jardines de cerveza más significativos de Múnich sirven la Augustiner. Es el caso del genuino Augustinerkeller, el gigantesco Königlichen Hirschgarten o de las pequeñas tascas que rodean la catedral, entre muchos otros.

(Biergarten de Augustinerkeller. /M)

Augustiner monta dos carpas en Oktoberfest, la Fischer-Vroni en la que se sirven platos de pescado y la más grande y genérica, Augustiner-Festhalle.

Finalmente, cabe destacar que es una cerveza difícil de encontrar fuera de Baviera, de la cual se suelen subrayar sus dos clásicas: la Augustiner Helles (estándar, con 5,2% de alcohol) y la más selecta Edelstoff (también lager, con 5,6%). La menos interesante de las Augustiner seguramente sea la Weissbier, mientras que en Oktober producen como todas las casas una cerveza con una graduación ligeramente superior a la normal.

Hacker-Pschorr


El origen de Hacker-Pschorr Bräu GMBH lo encontramos en 1417, año de fundación de la casa Hacker, una de sus dos matrices originales. Desde hace un tiempo forma parte del grupo Brau Holding International (BHI), participado al 50,1% por un consorcio muniqués y al 49% por la holandesa Heineken. Al mismo grupo pertenece también la marca Paulaner.

Seguramente un importante hecho diferencial de la Hacker-Pschorr sea su botella con tapón a presión. Más habitual en el supermercado que en restaurantes, sus insignias en este sentido son la Altes Hackerhaus, Der Pschorr junto a Viktualienmarkt o el gigantesco keller -bodega- de que disponen en Theresienhöhe sobre el mismo recinto del Oktober. Es muy poco frecuente en jardines de cerveza.

En lo que respecta a la Oktoberfest, encontramos dos carpas ligadas a la marca, la Hackerbräu-Festzelt y la Pschorrbräu-Festhalle Bräurosl.

Sobre el producto, no desagrada la clásica Hacker-Pschorr Helles ni las especiales que fabrican, a un precio relativamente alto. A los amantes de la Radler, cabe añadir que la mezcla de cerveza y limonada de Hacker-Pschorr resulta más convincente que las de otras marcas muniquesas.

Hofbräu


¿Quien no ha oído hablar alguna vez de la famosa Hofbräuhaus de Múnich? 1,5 millones de personas no solo la conocen, sino que la visitan cada año, lo que convierte a esta cervecera y su local de referencia en lo más popular de Múnich de cara al turismo.

(Hofbräuhaus. /M)

Pero pocos conocen la realidad de esta marca, nacida en 1589 como proveedor real y para la aristocracia local, convertida en nuestro tiempo en la única productora de cerveza muniquesa controlada por el Estado de Baviera.

Más allá de en la mencionada Hofbräuhaus, o Casa de la cervecería real, la Staatliches Hofbräuhaus in München vende sus maltas en otros de los restaurantes típicos más concurridos, como el Hofbräukeller en Haidhausen o el jardín cervecero de la Chinesischer Turm en el Englischer Garten.

De cara a Oktoberfest, solamente disponen de la Hofbräu-Festzelt, siempre abarrotada.

Por otro lado, la cerveza producida por la Staatliches Hofbräuhaus in München no se encuentra con facilidad fuera de Baviera, aunque cada día se incrementa su comercialización exterior –incluso ha abierto un local en Berlín y uno en Las Vegas-. De sabor intenso y con el toque amargo justo, la clásica de HB es un producto a tener en cuenta.

Löwenbräu


Fundada en 1524, la marca del león forma parte del conglomerado de origen belga Anheuser-Busch InBev, el mismo al que pertenece la vecina Spaten.

Con un exceso de amargor en mi opinión, la estándar de Löwenbräu no es precisamente la mejor cerveza de la ciudad. La encontramos en todo tipo de cervecerías repartidas por Múnich y en menos jardines de cerveza, entre los que podríamos destacar el de Flaucher. Sin lugar a dudas, el lugar para celebrar entorno a una Löwen es el Löwenbräukeller, la bodega gigantesca abierta en Stiglmaierpltz en el siglo XIX y que todavía hoy congrega a miles de personas, especialmente durante los fines de semana a través de su programa de celebraciones y festivales.

(Vista exterior de Löwenbräukeller. /M)

De cara a Oktoberfest, montan la Löwenbräu-Festzelt y la Schützen-Festzelt, mientras que el Löwenbräukeller recoge el testigo a partir de las 22 horas.

Paulaner


La más joven de las seis insignias –desde 1634-, Paulaner Brauerei GmbH & Co. KG es también la más internacional. Integrada como Hacker-Pschorr en el grupo BHI, es la más conocida y exportada fuera de Alemania.

Dispensada en un montón de locales esparcidos por toda la ciudad, un punto de referencia especial es el biergarten y restaurante que tienen en Nockherberg, no demasiado lejos de la fábrica. Este lugar es especialmente interesante durante Starkbierfest, en Cuaresma. Otro escenario original de Paulaner es el jardín de cerveza junto al lago del Englischer Garten.

(Nockherberg, durante Starkbierfest. /M)

Respecto a Oktoberfest, Paulaner monta la Armbrust-Schützen-Festzelt y la Paulanerbräu Winzerer Fähnd I, estando presente también en las carpas Käfer Wies’n Scänke y Kufflers Weinzelt, en la que encontramos vino.

Del producto, tanto la Helles como la Weiss de Paulaner destacan por su sabor intenso, en especial si tenemos en cuenta la cerveza de trigo. En Starkbierfest, la popular Salvator es tan sabrosa como peligrosa (por su alta graduación, unos 8º).

Spaten


Nacida en 1397, la Spaten es probablemente la menos popular de las cervezas de Múnich. Absorbida como la marca Löwenbräu por el grupo belga Anheuser-Busch InBev, los muniqueses sí adoran en cambio su cerveza de trigo, la célebre Franziskaner.

Son contados los biergärten que sirven Spaten, no así Franziskaner –presente en todos los de Löwenbräu-. Convertida en cerveza de pequeña bodega, la Spaten puede resultar excesivamente amarga e incluso en ocasiones ciertamente desbravada, por lo que hay que servirla cuidadosamente para que genere una buena capa de espuma.

Por su parte, la blanca Franziskaner es la cerveza de trigo predilecta entre los jóvenes muniqueses, que no dudan en acompañar con ella sus desayunos a base de weisswurst.

Durante Oktoberfest estas marcas se sirven en tres carpas, la animada Hippodrom, el Schottenhamel-Festhalle y la Ochsen-Braterei.

Más información y referencias:

Oficina de prensa virtual sobre Oktoberfest en la web oficial de Múnich, muenchen.de (documentos en inglés)

Die deutschen Brauer, Asociación de cerveceras de Alemania (documentos en alemán y en inglés)

Verein Münchner Brauerein

Wheatly, Paul. Munich. From Monks to Modernity, Múnich: Volk Verlag, 2010

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